¿De qué dependen las tasas de interés de los bancos?

Todos hemos estado frente a la tramitación de un crédito o pensando en que quizás sería una buena idea solicitar alguno. Por lo general nos fijamos en la cantidad de dinero que podemos solicitar y centramos, casi por instinto, nuestras miradas en las tasas de interés.

Es muy probable que, como el resto de las personas, no tengas del todo claro cómo funcionan estas tasas. Es por esta razón que queremos explicarte de forma detallada todos los factores que determinan estos valores en el mercado y que comprendan a cabalidad cómo se calculan los dineros que debes pagar.

 

¿Qué son las tasas de interés en los créditos?

Básicamente, la tasa de interés es el valor que se le otorga al riesgo asumido por las entidades bancarias a la hora de liberar un crédito. Es decir, es una especie de garantía en base a la liberación de su dinero y a los distintos factores de riesgo que pueden impedir su retorno.

En base a lo impredecible que resulta el mercado, la casa comercial determina las posibles ganancias que se pueden obtener y las pone en balance con las posibilidades de no tener un reintegro del dinero. De esta manera, los bancos tienen la posibilidad de emitir préstamos y créditos con la seguridad de que tienen un colchón sobre el cual descansar.

Por ejemplo, mientras mayor sea el tiempo otorgado para la devolución del dinero, mayores son las posibilidades de que el mercado sufra variaciones imprevistas. Es por esta razón que en dichas ocasiones, los bancos aplican tasas de interés más altas, sopesando los riesgos inherentes al contexto económico.

 

Factores que inciden en las tasas de interés

Existen varios factores activos que determinan el nivel de riesgo de una transacción económica. Para los créditos emitidos por los bancos, una de las principales articulaciones pasa por el Banco Central de cada país. Esta institución sitúa los intervalos requeridos para las tasa de interés, incidiendo directamente en sus variaciones.

Obviamente, las limitaciones que plantea el Banco Central no son caprichosas y responden a una regulación de la economía. De esta manera, pueden mantener bajo control la cantidad de dinero que circula en el país y, por consiguiente, la estabilidad del mercado interno.

Otro factor fundamental es el destinatario del crédito y la capacidad de pago que este posea. Es por esto que antes de entregarte un crédito, la entidad financiera realiza un estudio de tus ingresos mensuales y las deudas que tengas sobre tu persona.

De esta manera, determinan qué tan riesgoso resulta entregarte dinero y si tendrás la suficiente estabilidad como para devolverlo. Y, por supuesto, mientras mejores sean tus condiciones, menores serán las tasas de interés.

 

Tipos de tasas de interés

Existen dos tipos de tasas de interés. La primera de ellas es la nominal, cuya principal característica es que se calcula mensualmente. Para calcularla se utiliza el fondo inicial y de este se obtienen las proyecciones mensuales.

Por otro lado, existe la tasa de interés efectiva. Este cálculo nominal se genera en función a todo el tiempo que el dinero generará dividendos. Es decir, sobre el dinero se aplican todas las conversiones y revalorizaciones que la inversión tendrá en el tiempo y se calcula el total.